miércoles, 8 de enero de 2014

ATENCIÓN

Que se sepa, tanto sin escribir hace mella. 

Para ser feliz

Hoy me di cuenta que para ser feliz solo necesito mi actitud. 
No quiero escándalo de personas poco importantes, ni cantidades inmensas de  fiestas.
No necesito ropas costosas, mas que mi percha.
No me hace falta mucho maquillaje si sonrío.
Ni quiero nada que no me quieran dar.


Soy feliz por mi misma, gracias por acompañar en el trayecto.
Soy feliz aunque no lo parezca y voy a continuar así.
Si quieres sostener mi mano, te la daré con ganas;
si quieres darme calor, lo atesoraré con mucho amor.

martes, 31 de diciembre de 2013

Nuevo año

Terminar un año puede ser mucho más significativo de lo que parece. En realidad es lo más cercano a una nueva oportunidad de ser y de reinventarnos sobre nuestra esencia.

Para mi, una simple mortal que solo busca lo mejor de lo que posee; el nuevo año significa renacer, poder volver a comenzar con nuevas baterias y ánimos.

Sospecho que debe existir alguna energía superior, quizás en el alineamiento de algunos astros, porque sería muy pretencioso pensar que año tras año, millones de personas sienten que sus vibras se agotan al finalizar el año, pero que estas vuelven a reactivarse casi automaticamente con el inicio del venidero, maraña psicológica que existe de forma masificada.

No comprendo el mecanismo con certeza, pero si avalo los resultados; y es que jugar con los sueños, convertirlos en metas, y verlos como realidades, es una palabra en esencia: Satisfacción.

domingo, 8 de diciembre de 2013

8/12/13

La melancolía de lo bueno; la meditación de lo absurdo y lejano; encontrarme y reconocerme callada todas las noches. Saber que soy una luchadora incansable. Saber que he logrado tanto. Estoy orgullosa de mi. Estoy tranquila, estoy feliz. 

sábado, 7 de diciembre de 2013

Anécdota

Hoy es momento de lanzar un consejo al aire. No soy muy dada a dar consejos a desconocidos, por toda la responsabilidad que acarrea, además, muchas veces pueden ser interpretados como ofensivos o intrusos; pero estas condiciones no se aplican en este blog anónimo, por eso he decidido compartir mi experiencia con ustedes.

Hace aproximadamente 1 mes tuve problemas con mi pareja; es el hombre perfecto para mi, no tengo dudas, sus virtudes y desatinos son todo lo que necesito para mantenerme encantada y entretenida por el resto de mi vida. Pero empezamos a discutir, vivimos lejos por cuestiones de trabajo, y eso parece que hizo mella en nosotros. Llegamos a un punto en el que no sabíamos estar juntos, el iba predispuesto a mis quejas, y yo iba predispuesta a sus desdenes.

La paciencia no es la más cultivada de mis virtudes, (no se sí me entienden) así que decidí tomar el problema e identificar la raíz de todo. Da vergüenza reconocer que dos personas que se han amado tanto se deshagan por puras tonterías; por eso hablamos sin prejuicios, y con el alma en los labios decidimos detenernos y respirar.

Y esos hicimos, 21 días de descanso, los primeros 2 días fueron horribles; los demás fueron más soportables. Aún así, no pudimos con la idea del adiós.

El plan fue todo un éxito, descansar de lo que nos agobia es un remedio para el el agotamiento.

Creo que la esencia de esta anécdota es aplicable para muchas situaciones, y ese es mi consejo, espero sea útil alguna vez.

Maya

martes, 19 de noviembre de 2013

19/11/13

Hay cositas que nos exprimen el corazón; pequeñas cosas como que me dieras a entender lo cómodo que estás sin mi presencia, que aún dudas que debamos ser, que no haga planes juntos.

Siento el pecho exprimirse poco a poco, lentamente. Lo siento encogerse y doblarse sobre sí mismo. Siento las hojas de mi pericardio compactarse y plegarse una sobre la otra, mientras te me sales gota a gota.

Sufro porque estas gotas no salen a drede, se escapan sin voluntad detrás de las gotas mías que ya sacaste de tu pecho.

Lo siento amor, me dejas y te dejo; pero yo no quiero irme ni dejarte; pero yo no se que hacer más que esto. 

Como siempre...

Como siempre yo creyendo, como siempre yo amando, como siempre yo de ilusa, como siempre yo desilusionada.